Noticias

Archivo 20-Julio-2016

Archivo 13-Junio-2016

Archivo 26-Abril-2016

Archivo 10-Febrero-2016

Archivo 14-Noviembre-2015

Archivo 7-Octubre-2015

Archivo 26-Junio-2015

Archivo 10-Febrero-2015

Archivo 29-Enero-2015

Archivo 21-Octubre-2014

Archivo 25-Agosto-2014

Archivo 29-Mayo-2014

Archivo 23-Mayo-2014

Archivo 20-Mayo-2014

Archivo 5-Marzo-2014

Archivo 17-Febrero-2014

Archivo 25-Noviembre-2013

Archivo 30-Octubre-2013

Archivo 9-Septiembre-2013

Archivo 11-Julio-2013

Archivo 5-Julio-2013

Archivo 19-Junio-2013

Archivo 22-Mayo-2013

Archivo 21-Mayo-2013

Archivo 29-Abril-2013

Archivo 14-Diciembre-2012

Archivo 20-Abril-2012

Archivo 27-Febrero-2012

Archivo 24-Octubre-2011

Archivo 12-Julio-2011

Archivo 20-Mayo-2011

Archivo 14-Octubre-2010

Archivo 6-Mayo-2010

Archivo 5-Mayo-2010

Archivo 29-Octubre-2009

Archivo 14-Agosto-2009

Archivo 14-Octubre-2008

Archivo 6-Julio-2008

Archivo 15-Enero-2008

Noticias

Actualizado 20-Mayo-2011

INSIGNIA DE PLATA - PIQUINIANO

Nuestro socio Nº4, Piquiniano, recibio su insignia de plata de la mano del gran Adelardo el 6 de mayo. Desafortunadamente no hay reportaje grafico del evento pero Piquiniano ha preparado esta crónica.

La entrega fué en el Calderón el 6 de mayo de 2011, la insignia me la dió nada más y nada menos que Adelardo, todo un honor; hubo suerte, ya que aparte de Adelardo y otros ilustres como Pereira, Gárate o Calleja, también estaban Pulido, Fran Mérida o el mismo Cerezo que fué maestro de ceremonias; creo recordar que Adelardo leyó también algo sobre al aleti, lo que significa el aleti, el sentimiento alético y ese tipo de cosas, muy emotivo.

Se podía llevar un número limitado de invitados, yo fuí con mis padres y mi hermana.

Después de la entrega de insignias hubo un ágape dentro del estadio, al lado de las oficinas; al principio no prometía mucho la cosa, pero después, empezaron a sacar bandejas y bandejas y aquello no parecía tener fin, también había una barra para pedir toda la bebida que quisieras.

Hubo algunos jugadores que se quedaron al convite, como el caso de Manolo, pero, lástima de olvido de cámara.

Por lo que a mí respecta, fué una buena tarde, bien organizado en todos los sentidos (me imagino que al que le tocara Fran Mérida no pensará lo mismo) y mira, mis padres y mi hermana conocen el Calderón en fecha tan señalada para mí.

Esto es todo y a por los 50 años.

Piquiniano - insignia de plata